El lugar que mejor muestra la pasión brasileña por el fútbol

La pasión brasileña por el fútbol se expande debajo de las tribunas del estadio Pacaembú -el estadio municipal Paulo Machado de Carvalho-, el más antiguo de São Paulo (1940), ubicado en un predio verde e impactante entre los rascacielos de esta ciudad inagotable.

Desde 2008 es la sede del Museo del Fútbol, uno de los principales atractivos turísticos del país, que recibe miles de visitantes y compila los grandes hitos de la historia del fútbol en el país. Spoiler necesario: aunque el nombre sugiera otra cosa, el 80% de la muestra se centra en el fútbol brasileño, aunque hay excepciones.

El museo funciona dentro del estadio Pacaembú, el más antiguo de São Paulo.Estrella Herrera

Justo en la entrada, entre fotos históricas, recortes de diarios, banderines de clubes y otros tesoros locales, una proyección de o rei Pelé vestido de traje da la bienvenida al museo que tiene dos pisos, 6 mil metros cuadrados y 15 salas interactivas. Es una muestra vivencial, con más sensaciones que información y un buen repertorio de contenidos multimedia que invitan a vivir el fútbol como los pentacampeones.

Los campeones de México 86 en la Sala de las Copas del Mundo.Estrella Herrera

En una sala semioscura, los íconos del fútbol brasileño aparecen como flotando en el espacio. Julinho Botelho, Didi, Zagallo y Gilmar y grandes jugadoras (incorporadas en 2015) como Marta, Formiga y Sissi se suceden pateando pelotas o festejando goles en una dimensión etérea. En otra sala hay varias cabinas interactivas donde se pueden elegir jugadas y goles icónicos, incluidos muchos del Palmeiras, inmortalizados con emoción por relatores y personalidades locales.

XEM THÊM  Otra vez la mentira sobre los años 70

La sala que sigue es la más eufórica, bien llamada “Exaltación”. En una especie de caverna formada por las tribunas del estadio se proyectan videos de las torcidas (hinchadas) de los equipos locales. En un juego de cánticos cruzados y gritos ensordecedores, saltan y alientan a los jugadores entre fuegos artificiales.

La entrada del museo está plagada de banderines, fotos históricas y recortes de diarios referidos a los hitos del fútbol brasileño.Estrella Herrera
La evolución de las pelotas usadas en el deporte que es pasión de multitudes.Estrella Herrera

Para sumergirse en el jogo bonito, el museo hace un recorrido histórico donde muestra cómo llegó el fútbol al país, desde su origen amateur cuando era practicado en los clubes solo por las elites blancas hasta cómo se extendió a las calles y barrios populares, al pueblo trabajador, pobre y mestizo, y se convirtió en un factor de cohesión social superador del deporte.

La pausa dramática es en la Sala Rito de Paso: revive el trauma de la derrota en la Copa de 1950. En un Maracaná lleno, estadio construido en menos de dos años para recibir la primera edición del Mundial después de la 2ª Guerra Mundial, Brasil lloró al vivir la derrota ante los uruguayos. Fue un antes y después en el fútbol brasileño.

Una reliquia: la camiseta que usó Pelé en la final contra Italia en el Mundial de 1970.Estrella Herrera
La sala dedicada a los íconos del fútbol brasileño.Estrella Herrera
El eje histórico de la muestra, desde su origen amateur y restringido a las elites hasta cuando se transformó en un factor de cohesión social.Estrella Herrera

Para recuperarse del trago amargo, viene enseguida la Sala de las Copas del Mundo, donde la selección verdeamarela ostenta sus cinco glorias. Pero va más allá, porque aparecen todos los ganadores mundialistas, incluidos los dos primeros campeonatos de Argentina, el del 78 y el 86. El de Qatar 2022, por ahora, brilla por su ausencia, pero prometen desde el museo sumarlo pronto. Unas estructuras metálicas inspiradas en trofeos exhiben pantallas que entrecruzan todas las copas y sus ganadores con hechos históricos y artísticos de trascendencia que sucedían en paralelo, como la Guerra de Malvinas, la llegada del hombre a la Luna, la revolución musical de los Beatles o la caída del Muro de Berlín.

XEM THÊM  Daniel Sancho, acusado de asesinato premeditado por la Fiscalía de Tailandia

Al final aparece la pieza más importante y esperada de la colección: la camiseta que Pelé usó en la final contra Italia en el Mundial de 1970, con la que se coronó tricampeón.

Modelos de botines a través de los años.Estrella Herrera

Para cerrar la visita, es imperdible la Sala de números y curiosidades, con placas gigantes que cuentan récords, como el jugador más bajo: se trata de Babá, leyenda del Flamengo que media 1,54 metros. Y una máxima del fútbol: “Tudo e bola” (todo es pelota). Es una exhibición de todos los objetos con los que se juega al fútbol y hacen de pelota -prácticamente todo lo que puede rodar-, desde una bola de medias y una cabeza de muñeca o un limón hasta una lata aplastada.

La vista de la ciudad desde el Museo del Fútbol.Estrella Herrera

Museu do futebol

Praça Charles Miller, s/n – Pacaembu, São Paulo.

Jueves a domingo, de 9 a 17 (se puede visitar hasta las 18). Cada último jueves del mes, se extiende hasta las 19.30. Entrada: R$ 20; niños hasta 7, gratis.

Xem thêm bài viết thuộc chuyên mục: Blog

By devteam